Tribuna

Experiencias emprendedoras

Emiliano Bello - Autocare Technology

Apertura - Sábado, 4 de noviembre de 2017

El emprendimiento argentino distinguido por dos premios Nobel

El emprendimiento argentino distinguido por dos premios Nobel

Autocare Technology es una PyME dedicada a la gestión de flotas de vehículos para multinacionales que, además, se involucró en el cuidado del medioambiente y recibió el reconocimiento de las fundaciones de Al Gore y Mijaíl Gorbachov.

“Somos una administradora de flotas de vehículos corporativos, que se encarga de todo lo que esté relacionado a los autos de una empresa en cualquier parte del país”. Así define Emiliano Bello a Autocare Technology, la PyME que fundó hace 10 años y que hoy se encarga del mantenimiento y de optimizar el uso de unos 6000 vehículos pertenecientes a 20 compañías de primera línea del país. El servicio que ofrece, sin embargo, no sólo resuelve las necesidades de sus clientes sino que, además, se involucró en el cuidado del medioambiente. Y por ello fue distinguido por las fundaciones de los premios Nobel Al Gore y Mijaíl Gorbachov, e invitado a Roma por el papa Francisco en dos oportunidades.
 
Emiliano Bello se crió en Floresta rodeado de autos. En el taller de su padre, mecánico de oficio, aprendió todo acerca del óptimo funcionamiento de los vehículos. Y trabajando en una multinacional que le brindaba un auto corporativo detectó una posibilidad de negocio: fundar su propia compañía que se encargue de brindar un servicio integral a las compañías, de modo que puedan optimizar el uso de sus vehículos y ahorrar tiempo, recursos y dinero.
 
“Nos encargamos de todo lo que pueda sucederle a un auto, desde reparaciones, infracciones o la vigencia de la documentación del auto y el conductor. Todo lo relacionado a los autos de la compañía, para que tanto el empleador como los empleados no se desvíen de su trabajo”, dice Bello. “Le hacemos un seguimiento a cada vehículo y a cada conductor, proporcionando un reporte en tiempo real sobre la historia clínica del vehículo. Tenemos un sistema, un software, que les avisa a las compañías cuando tienen que hacer el service o cambiar los neumáticos, y que proporciona información sobre todos los gastos y la proyección de costos. En ese sistema los talleres cargan también los presupuestos, y en el momento en el que el cliente los aprueba, comienzan a hacerse las reparaciones”, detalla.
 
El óptimo funcionamiento del vehículo se traduce, además, en un importante beneficio económico para las empresas. “El primer efecto que detectamos es el ahorro de combustible porque como monitoreamos las infracciones, los conductores van más despacio.
También porque el óptimo estado de los neumáticos –por ejemplo, si tienen la presión adecuada– puede significar un ahorro de dos tanques de nafta por año para cada vehículo. Esto no parece mucho, pero dos tanques que pueden costar $ 3000, multiplicado por 500 autos, es $ 1,5 millones por año”, ejemplifica Bello.
 
El emprendedor explica también que Autocare Technology “elimina la informalidad y la discrecionalidad, que se facturen reparaciones que no se hacen o los sobreprecios que surgen de hacerle un trabajo a una multinacional”. “Hay otros ahorros que se desprenden del servicio que brindamos. Por ejemplo, al contar con una red de talleristas en todo el país, que nos conocen y saben cómo trabajamos, el 97% de los vehículos que administramos se arreglan en el día y los tiempos de reparación sean los reales. Eso significa que no tenés que contratar un remís, o alquilar otro auto para reponer el que está en reparación”, agrega.
 
“Las empresas nos contratan para desligarse de la responsabilidad, pero también para hacer más eficientes los procesos y los costos. Hoy las empresas venden menos y lógicamente quieren gastar menos”, afirma Bello. 

 
Un proyecto tecnológico y con conciencia ambiental
 
Pese a que su matriz de trabajo es la administración y mantenimiento de flotas de vehículos corporativos, Bello asegura que el suyo es, ante todo, un emprendimiento tecnológico. Es que el software de Autocare Technology es lo que le da a su emprendimiento “un proceso muy aceitado, que nos permite que los 14 empleados que trabajan en la empresa sean suficientes para administrar las flotas de todas estas compañías”.
 
Presente en otros siete países de América latina  y con una facturación anual en torno a los $ 40 millones, Autocare Technology cuenta entre sus clientes a multinacionales de la talla de Microsoft, Mondelēz International, SC Johnson, Intel, Pfizer, Dow Chemical, Givenchy o Motorola. También brinda sus servicios a instituciones, como el Banco Central de la República Argentina.
 
Sin embargo, nada de esto fue lo que captó la atención de dos premios Nobel. Fue su compromiso para desarrollar prácticas sustentables, que colaboren con el cuidado del medioambiente. “Todo empezó cuando calculamos que, a partir de nuestra gestión, cada vehículo ahorraba dos tanques de combustible por año y que crecía la durabilidad de los componentes, como los neumáticos. Y hablando con personas comprometidas con el cuidado del medio ambiente nos hicieron notar que lo que estábamos haciendo era reducir la emisión de carbono”, recuerda.
 
“A partir de ahí empezamos a medir qué hacían los talleres con todos esos desechos sólidos y líquidos. Y empezamos una tarea de evangelizar, incentivar una correcta deposición. Y los talleres se fueron acostumbrando a reciclar esos sobrantes. Cerramos acuerdos con compañías y ONGs que se dedicaban a reutilizar los neumáticos, ya sea en la construcción de espacios de esparcimiento o la fabricación de muebles. Que no se utilicen en otros vehículos, generando un peligro para el resto, ni para quemarse en un corte de ruta, no por una cuestión política sino por el daño que producen al medio ambiente”, revela Bello.
 
Si bien podría parecer pequeño el impacto que una organización con 14 empleados pueda tener en el cuidado medioambiental, éste se multiplica si se tiene en cuenta que el emprendimiento ha logrado reducir la emisión de carbono de 6000 vehículos y hacer más sustentables las deposiciones de líquidos y sólidos en muchos de los más de 300 talleres con los que trabaja.
 
Eso fue, precisamente, lo que le valió la distinción de la fundación Green Cross, creada por el Premio Nobel de la Paz y ex jefe de Estado de la Unión Soviética Mijaíl Gorbachov, que en 2013 lo invitó a participar de un encuentro en una sede de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza. Eso fue también lo que lo llevó en 2015 a Nueva Dehli, capital de la India, a participar de una capacitación organizada por la fundación Climate Reality Project, del ex vicepresidente de los Estados Unidos y premio Nobel de la Paz Al Gore, y luego a sumarse al Cuerpo de Líderes Corporativos de la organización.